ANTECEDENTES

En el siglo XVII el distrito azucarero de Izucar se convirtió en la zona cañera más importante para el estado de Puebla. Esto en virtud a las tecnologías brindadas por los españoles que aportaron un gran desarrollo de canales y acueductos para el uso del agua, tanto en su distribución para el riego de los cañaverales, como para fines de energía que daban la fuerza a la maquinaría de los ingenios de aquella época logrando así grandes producciones de derivados de la caña, convirtiendo a la región un punto clave para el comercio; además, su posición geográfica, climatológica y el cruce de caminos lo situaban en el lugar perfecto. Fue así que los españoles lo denominaron el puerto de Izucar y se volvió parte de la ruta comercial marítima, México - Puebla - Izucar - Acapulco y del puerto salir hacia China, Filipinas y Perú.

Se tiene registro de dieciséis unidades productoras en la región, entre trapiches, ingenios y destilerías, siendo una de ellas, la Hacienda San Felix Rijo. 

  • Los trapiches de caña se operaban por medio de la fuerza y el trabajo de los animales generando piloncillo y azúcar morena. 
  • Un menor número, eran ingenios funcionando por medio de energía hidráulica y posteriormente por energía de vapor. Todas producían azúcar morena, siendo sólo la Hacienda Rijo, la que en su tercera etapa de modernización elaboró azúcar refinada.

NUESTRA HISTORIA


La Hacienda Rijo inicia su construcción a finales del siglo XVII. Tras haber conseguido la licencia por Cédula Real el 30 de Mayo de 1684 para elaborar un trapiche para la molienda de caña. Su fundador, Don Juan Rijo Briceño, fue quien le dio el nombre a la Hacienda y más tarde al pueblo de Rijo conformado por lo trabajadores del ingenio. La visión de Don Juan fue tan grande que logró un desarrollo muy rápido en sus tecnologías, permitiéndole mejores y mayores producciones. Factores que lo llevaron a que en el año de 1710, exactamente en un periodo de 24 años, creciera el trapiche a ingenio azucarero. 

La Hacienda fue pasando por diversas manos a lo largo de los años, logrando en cada etapa distintos desarrollos que dieron vida al casco completo como lo conocemos hoy en días.

En 1731 fue propiedad de Don Pedro Calvo Viduales quien siguió trabajando el ingenio.

En 1786 paso a manos del convento del Carmen de la ciudad de Puebla, siendo por casi un siglo, propiedad de la iglesia. En el periodo Juarista con la desamortización de los bienes del clero, la Hacienda pasa a ser propiedad del español asturiano, Don José Díaz Rubín en el año de 1883. Quién con gran visión, diez años más tarde crece y moderniza el ingenio con maquinaria escocesa Watson Company & Glasco, utilizando energía de vapor que le permitió tener procesos más cortos y de mayor calidad, convirtiéndose en el primer productor de azúcar refinada y la primera destilería de la región; detonando un gran desarrollo económico. Lo que le valió un reconocimiento en un articulo donde se mencionó el importante progreso industrial del ingenio de Rijo, plasmando los hechos en un registro fotográfico. (Las tres fotografías que vemos a continuación provienen de ese periódico).

Dicho desarrollo, vuelve al ingenio en un espacio destacado de la región, por la cual le es obsequiado un reloj monumental en el año de 1910, por la conmemoración del centenario de la independencia. El reloj se perdió durante la revolución pero el día de hoy contamos con una replica exacta.

Entre 1908, José Díaz Rubín, al tener información privilegiada de que estaba por estallar un movimiento armado en México, vende sus Haciendas y el Ingenio de Rijo pasa manos de Don Agustín de la Hidalga, logrando en su transcurso como dueño, la mejor producción de caña de la Hacienda Rijo, obteniendo en un periodo de zafra 1500 toneladas de azúcar.

A finales de 1910 se desata la revolución y en 1911, al levantarse en armas el Caudillo del Sur, Emiliano Zapata, se encrudece la violencia caracterizando su movimiento por ser muy agresivo contra los hacendados, ya que seguían el ideal de “La tierra es para quién la trabaja”. Para el año 1914, las fuerzas zapatistas llegan a la región, destruyendo, bandalizando y quemando a la Hacienda de Rijo, dejándola casi en ruinas.

Años más tarde, en 1924, Doña Hermelinda Llera, viuda de la Hidalga, vende la propiedad a William Jenkins, alias “El gringo”. Quién adquiere las dieciséis unidades industriales de producción de azúcar de la región para procesar y obtener licor de caña, el cual vendía a los americanos. Los rumores indican que lo comercializaba al conocido gánster americano Al Capone, durante la prohibición del alcohol en Estados Unidos de Norteamérica. Lo que le produjo grandes ganancias, bajo el amparo de sus entrañables amigos, los Ávila Camacho. Siendo Don Manuel, presidente de la Republica y Don Maximino, gobernador del estado. Teniendo como referente de su fortuna, que financió al gobierno mexicano la construcción de las carreteras México-Puebla y México-Querétaro de cuatro carriles.

El posicionamiento social, económico y político de Jenkins era tan grande, que durante el periodo post-revolucionario, no se vio afectado por ningún reparto agrario. Siendo hasta el sexenio del presidente Lázaro Cárdenas, cuando le vende al gobierno todas sus tierras para ser repartidas. Las Haciendas pasan a ser propiedad de la federación, perdiendo sus hectáreas de cañaverales, dejándoles únicamente a los cascos 10 metros de protección a su perímetro. 

En los años cuarenta, con la política social del gobierno de la republica de la época, se nacionalizaron muchos sectores de la economía nacional, entre ellos el petróleo, los ferrocarriles y el azúcar. Creándose para su operación y control de esta última, la paraestatal Azúcar S.A. la cual en la década de los ochentas tuvo problemas operativos y de funcionalidad lo que obligo a su liquidación. Siendo en el año de 1993 cuando salen a la venta los cascos de esta región, comprando distintas empresas los cascos subastados. A partir de esa fecha, el casco de la ex hacienda San Félix Rijo vuelve a ser propiedad privada y poco a poco recobra su esplendor original debido a su labor de restauración que tras varios años de trabajo logró su resurgimiento como ave fénix, que después de casi cien años de abandono resurge de sus ruinas de la manera más esplendida.


EL RELOJ MONUMENTAL DE LA HACIENDA


Mayo+201544.jpg

En el umbral del centenario de la independencia de México, el presidente Don Porfirio Díaz, instruyó a los gobernadores de los estados, destacaran los adelantos más notorios; considerando dentro de estos los proyectos que pusieran en vanguardia a la nación. Para la cual mandó a fabricar 300 relojes monumentales en Francia, los que importo a través de la relojería “La Esmeralda” de la Ciudad de México. Dichos relojes fueron otorgados para embellecer y conmemorar con los tañidos de las campanas los cien años de independencia. Siendo ubicados en palacios de gobierno, centrales de trenes, universidades, hospitales, iglesias, cuarteles, parques y desarrollos industriales destacables.

Uno de estos relojes, llego a la Hacienda Rijo. No sabemos con exactitud que le paso después pero fue en el periodo revolucionario que se perdió y durante la restauración de la Hacienda y su investigación histórica, se obtuvieron fotografías. Gracias a una de ellas, fue que se elaboró una réplica exacta del reloj de tres campanas.  La pieza fue armada por los señores Olvera, una familia de relojeros mexicanos de Zacatlán de las Manzanas, Puebla, con más de tres generaciones en el oficio.


UNA MAGNÍFICA RESTAURACIÓN


Cada día la Hacienda evoluciona, retoma su fortaleza y engrandece su belleza. La pasión de las manos que la trabajan, el amor y el sumo detalle que se ha prestado en su restauración la han convertido en un espacio mágico que trasmite calidez al caminar por sus pasillos.

Te invitamos a visitarnos, conocer la Hacienda y disfrutar de los servicios que ofrecemos para eventos y bodas.


LA HACIENDA RESURGE DESDE SUS RUINAS



HACIENDAS DE MÉXICO


Hacienda Rijo hoy forma parte de la Asociación Nacional de Haciendas de México. La cual ya tiene Haciendas representantes de varios estados. Junto con ellos nos estamos dando a la tarea de promover la conservación, restauración y recuperación de las Ex-Haciendas Mexicanas, tomando como base su innegable valor histórico y cultural.


ACTUALMENTE


Día a día la Hacienda sigue evolucionando, desarrollando nuevos proyectos y áreas de expansión para ofrecer más y mejores servicios a nuestros clientes, puedes seguirnos en nuestras redes sociales para conocer nuestros avances.

HACIENDA RIJO EN LA TELENOVELA DE TELEVISA "LAS AMAZONAS"

La Hacienda Rijo es la locación principal de la telenovela, siendo dentro de la trama el hogar del personaje principal, Victoriano (César Évora) y sus tres sus hijas, las amazonas (Danna García, Gretel Valdez y Mariluz Bermudez).

Déjate envolver por la historia y observa a grandes personajes (Victoria Ruffo, Gabriela Vergara, Jaquelin Andere, Rene Casados, Guillermo García Cantú, etc).